El Monasterio de Piedra

El primer sitio donde nos alojamos estas vacaciones fue una sorpresa que nos tenía preparada mi padre. En un principio íbamos a estar de camino a Ávila en coche sin parar, pero para no hacer el trayecto tan pesado, al final mi padre había decidido hacer noche en Zaragoza. No es que pillara exactamente de camino (tuvo que desviarse un poco de la ruta), pero lo disfrutamos mucho y cogimos fuerzas para al día siguiente seguir hacia Ávila, donde nos alojamos más días. Lo que llama la atención del hotel y sus alrededores es que sea tan verde a pesar de estar por el centro de España. De hecho, hasta llegar allí, todo el camino habían sido paisajes planos, iguales, secos y de poca vegetación. Nadie podía imaginarse dar con un "oasis" así~ Tal como su nombre indica, tiempo atrás fue un monasterio, pero antes de eso había sido la residencia de unos reyes que lo cedieron a los monjes con tal de divulgar y preservar el cristianismo por los alrededores. Tampoco me pararé muc...